miércoles, 31 de agosto de 2011

¡VIVA LA CRISIS! ¿Por qué las recetas para superar la crisis no funcionan?

¡VIVA LA CRISIS!

¿Por qué las recetas para superar la crisis no funcionan?

Por Dr. Camilo Cruz

¡Mate la vaca de la crisis! Estos días es imposible escuchar la radio, ver la tele, o leer los periódicos sin enterarnos de una nueva víctima de “la crisis”. Parece que todos los males del mundo son culpa de ella. Bancos, empresas multinacionales y gobiernos, por igual, imploran ser rescatados de las garras de la crisis que los ha condenado al fracaso. Hasta los problemas más simples y personales ya han dejado de ser responsabilidad nuestra, ahora son culpa de “la crisis”. La crisis se ha convertido en la mayor de todas nuestras vacas—recuerda: en mi libro, la vaca representa todas las excusas, pretextos y justificaciones que nos mantienen atados a una vida de mediocridad.

Lo único que falta es que culpemos a la crisis por los problemas de sobrepeso, las malas notas en la escuela, las traiciones amorosas, o la falta de carácter. Lo peor de todo es que dondequiera que miremos podemos estar seguros de encontrar algún experto, gurú, coach o escritor motivacional ofreciéndonos una nueva receta sobre cómo superar la crisis.

Yo no me voy a quejar de la crisis, ni la voy a culpar de nada, ni voy a ofrecer recetas para evitarla. Por el contrario, yo quiero celebrarla. Por eso grito a los cuatro vientos: ¡Viva la crisis! Algunos pensarán que estoy loco, o que ésta es mi manera de lidiar con el enorme estrés provocado por la crisis, pero no.

Lo hago por dos razones. Primero, porque las crisis, las caídas y los fracasos no sólo son inevitables, sino que son parte esencial del éxito. Las crisis cumplen la función de enseñarnos lecciones y ayudarnos a corregir el rumbo; lecciones que a la larga nos conducen al éxito. De manera que lo verdaderamente importante no son las crisis sino cómo respondamos a ellas.

La segunda razón es que la inmensa mayoría de las estrategias, tácticas y consejos que buscan ayudarnos a responder a la crisis están basadas en premisas erradas. Asumen que las crisis son eventos negativos, cuando lo cierto es que no es así. El diccionario define la palabra crisis como un “punto o situación crucial o decisiva”, pero no indica que sea de naturaleza negativa. De hecho, en el leguaje Chino la palabra crisis, (wei-ji) contiene el símbolo ”wei” que significa peligro, y el símbolo ”ji”, que significa oportunidad. Una crisis nos presenta un momento tanto de peligro como de oportunidad.

¿Cuál es el peligro? Permitir que las noticias negativas y el pesimismo reinante nos diga cómo pensar y comportarnos, nos haga desistir de nuestras metas o renunciar a nuestras responsabilidades. ¿Cuál es la oportunidad? Los momentos de crisis nos permiten crecer, aprender, replantear prioridades, desaprender viejos hábitos, explorar nuevas opciones, ser más creativos e innovadores; y todo esto es positivo.

Existe un dicho Japonés que dice, no importa que te caigas siete veces, mientras que te levantes ocho. Yo creo que lo único negativo de una crisis es que pase sin que hayamos aprendido nada de ella. Recuerda, no hay errores, sólo lecciones; y estas lecciones se nos continuarán presentando hasta que decidamos aprenderlas. Entonces, ¡bienvenida la crisis y todas sus enseñanzas!

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